martes, 16 de julio de 2019

Sigo siendo yo



Quiero que sepas que sigo aquí. Yo, aquí. Sigo siendo la misma loca: la tuya, la mía, la nuestra... la de nadie más. Yo aquí, queriendo que sepas que sigo cerrando mis ojos para así poder verte. Que el viento me sigue trayendo tu risa y la lluvia me sigue mojando con recuerdos de ti...
Que sigo siendo la misma loca, la sentimental, la cursi, la fresita, la crédula, la niña ñoña y sensible. Que sigo siendo la mujer que tu moldeaste, creaste y sentiste. A la que le despertaste el espíritu y la ayudaste a crecer. A la que le enseñaste a sentir con pasión, con lujuria, con deseo y hasta con ternura. Esa mujer a la que con solo tocarla se sentía segura. La que no encuentra ya más a aquel cuerpo que la acariciaba.
La que se desgasta en las noches de insomnio recordándote, pensándote, llorando... riendo con tu recuerdo y adorándote. La que te incluye en sus rezos y le pide a Dios que te cuide, que te proteja, que te haga feliz y que crea en ti... aunque tu no creas en él.
La que habla consigo misma de ti y le cuenta una y otra vez la corta historia que vivió contigo. Soy la que sientes en la noche susurrando en tu oído cuando decides descansar, con palabras dulces, tiernas y genuinas. Con caricias en tu frente hasta que cierras tus ojos para al fin caer en el más profundo viaje en donde no hay límites y dejas todo cansancio. Soy esa, la que te arropa en un abrazo y relaja tu piel e indaga tus deseos aunque no me veas... sigo siendo el alma que vela tus sueños. Allí a tu lado, sentada o acurrucada a tu espalda.
Soy yo, la misma de siempre... la que sólo tu conoces.
Sigo siendo la misma. La mujer de mil letras y de piel sensible. La que en ese preciso momento, cuando quedas mirando hacia la nada, se desliza en un deseo y te canta melodías de tenerte.
Quiero que sepas que sigo siendo yo, que soy la que aparece en fragmentos en tu mente. Así, en pedacitos, cuando quedas en blanco... cuando te sobra el tiempo y deseas querer.
Que sepas que sigo siendo la misma... la tuya, la mía... la de nadie... que vivo y suspiro en silencio para callarte y llevarte en ese rincón que sólo te pertenece a ti. Que soplo mi aliento en estos días en los que miras el mar en el balcón. Que soy el viento que roza tus labios cuando sientes ese sabor a sal que estremece tu gusto.
Quiero que sepas que soy yo, con piel nueva.. una piel que tu tatuaste y que extraña a la tuya. Que en las mañanas me levanto con una gran sonrisa de sueños realizados, aunque sean sin tocarte.
Que sigo siendo yo....contigo, pero sin ti.
Extrañandote, escribiendote aquí sin que tu lo leas. Derramando mi necesidad de ti. Aprieto mis ojos, contengo mis lágrimas y sólo te pido que no me olvides, por favor no me olvides... no me olvides jamás...
Que yo sigo siendo la misma, tan yo y tan tuya... con la misma locura, como nunca, como a nadie.. y para siempre.

domingo, 31 de marzo de 2019

De otros tiempos


Tal vez no seamos del todo extraños, 
quizás en otra vida recorrimos los mismos tejados; 
puede ser que nadáramos los mismos ríos 

o surcáramos los mismos océanos.

Tal vez, en algún tiempo pasado
volamos por los mismos cielos
y por ello encuentro mi nido
al sur de su vientre.

Tal vez le aullamos a la misma luna...
desvelados en los mismos bosques
o que en el camino, descalzos
pisáramos los mismos guijarros.

Quizá fuimos semillas
que en otrora germinaron
que florecieron...
y nuevamente se sembraron
y sea por ello que me siento cómoda
entre sus manos.

Quizás éramos agua y tierra,
fuego y barro
y por ello soy dócil arcilla
en sus dedos de alfarero...

O quizá solamente sea un vago recuerdo
de un sueño
que ha despertado. 

 © Vicky Arizpe B. 

lunes, 16 de abril de 2018

Mío


Lo siento tan mío...
y sin embargo, no soy su dueña;
¡ni quiero serlo!
No deseo ser su vida entera, 
solamente pretendo viajar a su lado 
por el tiempo que el azar decida;
capturar la eternidad de un segundo
 la magia de su mirada en un día, 
quiero absorber el sonido de sus risas
y suturar sus heridas...

Lo siento tan mío...
y sin embargo, no soy su amo; 
lo siento mío... tan mío, 
porque lo ata libremente su cariño
porque lo atrapo tras mis párpados
y lo veo al cerrar mis ojos; 
lo siento tan mío...
porque llevo el recuerdo de sus besos 
encadenados en la piel; 
mío... porque día a día
con sus palabras consuela
y con sus acciones se entrega. 

Lo siento tan mío... y ¡es tan mío!
que lo afirmo como verdad absoluta,
que me vibra en los labios su nombre...
y me enciende el alma al llamarlo "Mío"
Mío, no por conquista o posesión, 
mío porque es parte de mi vida,
como lo son mis sueños y mis locos desvaríos,
mío como mis versos y mis suspiros...
mío porque es parte de mi ser
al igual que mis sonrisas. 

Vicky Arizpe B. (Sayuri) ©


lunes, 12 de marzo de 2018

Imperfecta


Yo puedo ser: irascible... 
puedo ser la imprudente,
la irracional e 
impulsiva siempre. 
¿Insensible?, ¡nunca!; 
puedo ser inmadura en muchas cosas 
e infantil en ocasiones. 
Puedo ser la idealista y utópica 
o la idiota romántica. 
Soy un tanto irreverente, 
ingobernable o inconsciente. 
Pero basta de epítetos... 
porque puedo ser tantas cosas, 
pero soy simplemente
imperfecta. 

©Vicky Arizpe B

lunes, 29 de mayo de 2017

Ojos vendados


En penumbras y en silencio absoluto,
te espero y anticipo tu llegada;
anunciada por tu aroma a mar

y el sonido firme de tus pasos acercándose.
Tendida sobre sábanas pastel
humedeciendo los labios,
mordiendo al deseo
sin ver tu cuerpo deslizarse por la estancia;
ojos vendados recreando tu imagen en mi memoria
para trazar una ruta que seguiré a oscuras.
Muslos entreabiertos, invitando
piel desnuda , voluptuosa, incendiada
despojada de complejos y de miedos
resollando, inspirando...
cada vez más intenso
a medida que tu paso se va acercando.
El sonido de tu voz en la habitación
diciendo solamente: ¡he llegado!
sin mas sonidos que rompan este encanto.
Tus pupilas entendiendo sin palabras el convite,
manos a ciegas descubriendo tu piel caliente;
dedos presurosos a dar caricias
labios ávidos de besos
dientes, clavándose en el cuerpo
y uñas arañando el anhelo.
En segundos, masas de piel abrazadas
adheridas... fusionadas
sin palabras, sin sonidos
solo leves quejidos acompasados
danzando con un ritmo trepidante
y después un vals en calma;
rompiendo el silencio
repitiendo un "te quiero".

©Vicky Arizpe B.

jueves, 25 de mayo de 2017

Amando al olvido



Ya no queda mas amor;
no por ti, 
ese sentir se ha desplazado,
se ha mudado a los recuerdos
y se acompaña del silencio.
Ahora... ya no te amo...
Amo a mi soledad,
que me conforta y abriga
en estos días irónicos
tan llenos de sol que calienta el cuerpo, 
y de frío interior que congela el alma...
Amo a la memoria
que me protege de la gélida ausencia
que dejaste en este eterno invierno,
sin esperanzas que vuelva la primavera...
memoria que me permite recrearla
cuando necesito una rosa floreciente
o abrazar el tonto consuelo de una mentira. 
Amo al silencio...
que le da mesura a mis palabras,
ese, que me frena
para que sólo en el pensamiento
pueda gritar ¡aún te quiero!
Amo a la sensatez que erradicó
la locura de amarte,
el delirio de tocarte...
el vicio de buscar tu boca por las noches
y de abrazarme a tu cuerpo para dormir.
Amo a la melancolía...
que me permite seguir viva,
dosificándome los ayeres que ya no existen
como medicina contra el dolor
como mísero placebo 
a esta pequeña muerte. 
Inclusive, amo al retornado orgullo
que me impide llorarle
a un amor que solo en mí existió...
que me muestra clara mi tonta ilusión.
Y también...
sé que también, amaré al olvido...
maldito invitado que no ha llegado...
pero que espero paciente.

©Vicky Arizpe B.




jueves, 18 de mayo de 2017

Golpe final


GOLPE FINAL. 

El daño fue certero. 
Lo violáceo de su piel se evaporó con los días, 
pero el golpe al orgullo quedó profundamente grabado. 
El respeto se le filtró por las fracturas
y ella quedó como un jarrón roto... vacío. 
No hubo perdones que unieran más sus piezas... 
no hubo flores que alegraran su tristeza. 
El daño fue certero. 
El cariño, agonizante, dejó de latir
al comprender que todo en ella había muerto. 
El espejo le regresó la imagen de una mujer marchita
con la ilusión mutilada, 
lloró la muerte de sus sueños
y aspiró una bocanada de valor... 
empacó su dignidad maltrecha y se marchó 
dejando las tumbas de una ilusión tras ella. 


© Vicky Arizpe B. (Sayuri)