sábado, 17 de agosto de 2013

Ventilando el alma.


Cuando él se marchó
cerré tras su partida el corazón
sellé ventanas para que ninguna ilusión se colara,
corrí una pesada puerta 
y coloqué de aldaba su recuerdo...
El estúpido y enfermizo recuerdo
de un amor nonato
de una mentira fabricada...
de mi propio ideal que le zurcí y
con el cual... vestí a su fantasma.
Fantasma que rondaba por las noches
que besaba en los sueños
y que enamoraba a la melancolía;
le dí la espalda al presente,
me aferré a un pasado... que nunca pasó...
De pronto, ante esta nostalgia asfixiante
fue necesario retirar postigos
recorrer ventanas...
¡Abrir puertas!
 ¡Ventilar el alma!
Y en el segundo que abrí el corazón
una ráfaga de suspiros se coló 
hasta el fondo de mi ser...
Un soplo de alegría sacudió
todas las nostalgias de pasado;
un rayo de sol iluminó nuevamente mi sonrisa.
Y un aire de verdad...
disipó, al fin, su fantasma....

Vicky Arizpe B. (Sayuri) ©

6 comentarios:

  1. ¡Hermosísimo y bello poema Vicky!. Me ha gustado muchísimo.
    Abrazos. Rosa.

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    1. Mil gracias Rosa, que gusto que te agrade. Un abrazo!

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  2. Y el alma vuelve a respirar y a cobijar nuevas ilusiones.

    Besos dulces y feliz domingo.

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    1. Y justamente asi es la vida, se cierran ciclos... se inician nuevos proyectos y se abrazan nuevas ilusiones... en una eterna renovación.
      Besos Dulce!

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  3. Abrirse a la realidad, un remedio infalible a la tristeza. Pero los duelos deben ser vividos, sufridos, apurados hasta la última gota, no hay elección, es así, es ley.
    Un beso grande

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    1. Totalmente de acuerdo Alejandro los duelos deben sentirse y agotarse... para poder cerrar capitulos y seguir escribiendo nuestra historia.
      Un beso!

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