martes, 15 de octubre de 2019

Te quiero

Te digo un simple "te quiero"...
y es mucho más que dos palabras,
porque decir te quiero
implica deseos, sueños, anhelos.
Decir te quiero es mucho más
que estimación,
es un te quiero conmigo,
es un te acepto como eres
es en un segundo... abrirte mi corazón.
Te digo "te quiero"
y esa frase encierra todas mis esperanzas
porque te quiero a mi lado,
porque te llevo en la piel.
Te quiero en todos mis sueños,
en todos mis despertares...
en todas mis proezas, en todos mis fracasos
te quiero en mis cotidianidades
y en mis sucesos especiales.
Te quiero en mis suspiros, en mis susurros
e inclusive en mis silencios...
te quiero entre mis letras, bailando con mis rimas
entrelazado en mis brazos y enredado en mis piernas.
Te quiero en todas mis noches,
en el resto de mis días...
te quiero en todas mis vidas
y en todas tus eternidades.
Tan simple y tan complejo,
sólo así... " te quiero"


©Vicky Arizpe B.
(sayuri)

domingo, 31 de marzo de 2019

De otros tiempos


Tal vez no seamos del todo extraños, 
quizás en otra vida recorrimos los mismos tejados; 
puede ser que nadáramos los mismos ríos 

o surcáramos los mismos océanos.

Tal vez, en algún tiempo pasado
volamos por los mismos cielos
y por ello encuentro mi nido
al sur de su vientre.

Tal vez le aullamos a la misma luna...
desvelados en los mismos bosques
o que en el camino, descalzos
pisáramos los mismos guijarros.

Quizá fuimos semillas
que en otrora germinaron
que florecieron...
y nuevamente se sembraron
y sea por ello que me siento cómoda
entre sus manos.

Quizás éramos agua y tierra,
fuego y barro
y por ello soy dócil arcilla
en sus dedos de alfarero...

O quizá solamente sea un vago recuerdo
de un sueño
que ha despertado. 

 © Vicky Arizpe B. 

lunes, 16 de abril de 2018

Mío


Lo siento tan mío...
y sin embargo, no soy su dueña;
¡ni quiero serlo!
No deseo ser su vida entera, 
solamente pretendo viajar a su lado 
por el tiempo que el azar decida;
capturar la eternidad de un segundo
 la magia de su mirada en un día, 
quiero absorber el sonido de sus risas
y suturar sus heridas...

Lo siento tan mío...
y sin embargo, no soy su amo; 
lo siento mío... tan mío, 
porque lo ata libremente su cariño
porque lo atrapo tras mis párpados
y lo veo al cerrar mis ojos; 
lo siento tan mío...
porque llevo el recuerdo de sus besos 
encadenados en la piel; 
mío... porque día a día
con sus palabras consuela
y con sus acciones se entrega. 

Lo siento tan mío... y ¡es tan mío!
que lo afirmo como verdad absoluta,
que me vibra en los labios su nombre...
y me enciende el alma al llamarlo "Mío"
Mío, no por conquista o posesión, 
mío porque es parte de mi vida,
como lo son mis sueños y mis locos desvaríos,
mío como mis versos y mis suspiros...
mío porque es parte de mi ser
al igual que mis sonrisas. 

Vicky Arizpe B. (Sayuri) ©


lunes, 12 de marzo de 2018

Imperfecta


Yo puedo ser: irascible... 
puedo ser la imprudente,
la irracional e 
impulsiva siempre. 
¿Insensible?, ¡nunca!; 
puedo ser inmadura en muchas cosas 
e infantil en ocasiones. 
Puedo ser la idealista y utópica 
o la idiota romántica. 
Soy un tanto irreverente, 
ingobernable o inconsciente. 
Pero basta de epítetos... 
porque puedo ser tantas cosas, 
pero soy simplemente
imperfecta. 

©Vicky Arizpe B

lunes, 29 de mayo de 2017

Ojos vendados


En penumbras y en silencio absoluto,
te espero y anticipo tu llegada;
anunciada por tu aroma a mar

y el sonido firme de tus pasos acercándose.
Tendida sobre sábanas pastel
humedeciendo los labios,
mordiendo al deseo
sin ver tu cuerpo deslizarse por la estancia;
ojos vendados recreando tu imagen en mi memoria
para trazar una ruta que seguiré a oscuras.
Muslos entreabiertos, invitando
piel desnuda , voluptuosa, incendiada
despojada de complejos y de miedos
resollando, inspirando...
cada vez más intenso
a medida que tu paso se va acercando.
El sonido de tu voz en la habitación
diciendo solamente: ¡he llegado!
sin mas sonidos que rompan este encanto.
Tus pupilas entendiendo sin palabras el convite,
manos a ciegas descubriendo tu piel caliente;
dedos presurosos a dar caricias
labios ávidos de besos
dientes, clavándose en el cuerpo
y uñas arañando el anhelo.
En segundos, masas de piel abrazadas
adheridas... fusionadas
sin palabras, sin sonidos
solo leves quejidos acompasados
danzando con un ritmo trepidante
y después un vals en calma;
rompiendo el silencio
repitiendo un "te quiero".

©Vicky Arizpe B.

jueves, 25 de mayo de 2017

Amando al olvido



Ya no queda mas amor;
no por ti, 
ese sentir se ha desplazado,
se ha mudado a los recuerdos
y se acompaña del silencio.
Ahora... ya no te amo...
Amo a mi soledad,
que me conforta y abriga
en estos días irónicos
tan llenos de sol que calienta el cuerpo, 
y de frío interior que congela el alma...
Amo a la memoria
que me protege de la gélida ausencia
que dejaste en este eterno invierno,
sin esperanzas que vuelva la primavera...
memoria que me permite recrearla
cuando necesito una rosa floreciente
o abrazar el tonto consuelo de una mentira. 
Amo al silencio...
que le da mesura a mis palabras,
ese, que me frena
para que sólo en el pensamiento
pueda gritar ¡aún te quiero!
Amo a la sensatez que erradicó
la locura de amarte,
el delirio de tocarte...
el vicio de buscar tu boca por las noches
y de abrazarme a tu cuerpo para dormir.
Amo a la melancolía...
que me permite seguir viva,
dosificándome los ayeres que ya no existen
como medicina contra el dolor
como mísero placebo 
a esta pequeña muerte. 
Inclusive, amo al retornado orgullo
que me impide llorarle
a un amor que solo en mí existió...
que me muestra clara mi tonta ilusión.
Y también...
sé que también, amaré al olvido...
maldito invitado que no ha llegado...
pero que espero paciente.

©Vicky Arizpe B.




jueves, 18 de mayo de 2017

Golpe final


GOLPE FINAL. 

El daño fue certero. 
Lo violáceo de su piel se evaporó con los días, 
pero el golpe al orgullo quedó profundamente grabado. 
El respeto se le filtró por las fracturas
y ella quedó como un jarrón roto... vacío. 
No hubo perdones que unieran más sus piezas... 
no hubo flores que alegraran su tristeza. 
El daño fue certero. 
El cariño, agonizante, dejó de latir
al comprender que todo en ella había muerto. 
El espejo le regresó la imagen de una mujer marchita
con la ilusión mutilada, 
lloró la muerte de sus sueños
y aspiró una bocanada de valor... 
empacó su dignidad maltrecha y se marchó 
dejando las tumbas de una ilusión tras ella. 


© Vicky Arizpe B. (Sayuri)


martes, 9 de mayo de 2017

Invierno en primavera



Que rápido se nos acabó la primavera, 
temprano nos ha llegado el invierno 
resquebrajando las sonrisas 
y aniquilando la pasión. 
Nos acabamos "el querer" en un sorbo, 
sin pensar en la sed del mañana; 
nos devoramos las ansias 
con tanta voracidad, 
que le dimos fin al deseo... 
y hoy nos quedan las arcas vacías 
y la carne inapetente.
Nos abrasamos con tanta premura, 
que no quedaron cenizas, 
ni rastro
de ese incontrolable fuego. 
Se nos agotó el encanto, el anhelo, 
la ambición, el ensueño... 
Se nos escaparon las ilusiones, 
se nos terminó la ternura 
y nuestras voces, antes cantoras, 
se fueron volviendo silencio. 
Se desvaneció el respeto, 
se diluyó la escucha 
se escapó la alegría 
y hasta el tiempo voló tras ella. 
El cariño agonizó, 
se murieron las sonrisas
y así, simplemente, 
una mañana de abril 
nos llegó el invierno en primavera. 

© Vicky Arizpe B. (Sayuri)

miércoles, 29 de marzo de 2017

Buscando al mago de Oz


BUSCANDO AL MAGO DE OZ. 

Cuando era niña tenía una extraña fascinación por el cuento de "El Mago de Oz", no me cansaba de escucharlo y posteriormente de leerlo o ver la vieja película. Amaba a todos sus personajes; pero sobre todo me encantaba cuando todo se resolvía sólo con chocar los zapatos rojos y decir: "no hay lugar como el hogar, no hay lugar como el hogar". 
¡Quién fuera Dorothy!, para resolver todo con un golpe de tacones, repitiendo su oración, quién pudiera soñar y seguir cantando sobre un camino amarillo de esperanzas ...
Un día, revestida con la fantasía de los sueños infantiles, me compré unas zapatillas rojas y salí a buscar el sitio indicado, un lugar al que pudiera llamar hogar. Así paso el tiempo caminando entre la gente, visitando varias casas, varios lugares sin lograr establecerme hasta que mi taconeo se detuvo en unos brazos, pensando que eran mi morada. Pero esa morada también se desvaneció, perdiéndose en la nada; como el pueblo de Kansas tras su ciclón en el cuento; se esfumó dejándome desvalida y perdida en un mundo al cual no pertenecía.
Hoy en mi realidad, donde ya no hay lugar para los cuentos de hadas,quisiera creer en utopías, como quisiera encontrar también al mago de Oz, para pedirle tantas cosas.... quisiera volver a colocarme las zapatillas rojas y seguir nuevamente ese camino amarillo.
Me creí tan inteligente, y me doy cuenta que necesito (al igual que el espantapájaros), un cerebro .. uno que me ayude a pensar objetivamente, que me vuelva práctica, que gobierne al corazón, que me vuelva cautelosa. Pediría también valor como el amigo León, valor para enfrentar mis batallas ésas las que cada vez siento más pérdidas y coraje; coraje para aceptar mis derrotas, sin lamerme las heridas...
Pero sobre todo me urge, como al hombre de hojalata, un corazón... un nuevo corazón, uno que no sea frágil, que no se entuma de dolor por cada desaire, que resista y sea fuerte, que no pare su latido en la ausencia de unos besos...que no sea tan soñador. 
Quién pudiera encontrar al Mago de Oz y robarle sus deseos al espantapájaros, al león y al hombre de hojalata... y después de eso... golpear las zapatillas rojas y volver a la seguridad de un hogar...
"No hay lugar como el hogar, no hay lugar como el hogar"....quien tuviese el alma inocente, quien fuera nuevamente niña para volver a soñar...


©Vicky Arizpe (Sayuri)

martes, 29 de diciembre de 2015

En los cajones del recuerdo.



He sentido frío en estos días..
de esos fríos que se cuelan por la espalda
y congelan el alma.
Así que busqué, en el cajón de los recuerdos,
la bufanda que me tejiste de susurros
y no la encontré...
Entonces busqué tu voz entre el ruido
y solo hallé tu silencio.
Busqué como una loca
tus ojos en las miradas de extraños
y solo encontré el reflejo
de mis llorosas pupilas. 
Busqué tu aroma en mi ropa
y tus sonoras carcajadas 
en los rincones de la casa
y la descubrí deshabitada de ti.
Así que salí a la calle...
extendiendo mi búsqueda.
Te busqué entre la gente y su bullicio;
y solo me topé con tu ausencia agigantada...
Te busco sin éxito entre mis sábanas
hurgando entre mis sueños 
y en los cajones del recuerdo...
Vicky Arizpe B. (Sayuri)  ©

martes, 26 de mayo de 2015

Felicidad ignorada.



Hubo días en el pasado
en que nuestras miradas eran esquivas...
en que tu frialdad
sepultaba bajo el silencio las sonrisas moribundas... 
y mi orgullo colocaba una densa loza
lapidando las palabras que se asfixiaban en el mutismo; 
junto con los sueños...
y así... como fantasmas, deambulabamos entre las mismas paredes
mudos y ciegos ante el otro.
Hasta que un breve roce, 
un leve tacto nos hacía
buscar en lo profundo de las pupilas... 
y una sonrisa emergía resucitada; ¡renacida! 
trayendo de la mano a un abrazo...
abrazo que abría el portal de las maravillas,
donde entrábamos a llenarnos de dulces besos...
besos, que alimentaban palabras...
palabras, que sacudían ideas 
y que desvelaban a la noche 
con interminables charlas...
charlas, que reencontraban las risas perdidas... 
y éstas brotaban, invadiendo las paredes de la habitación 
y dejando la casa vibrante y cantarina...
hasta un nuevo silencio. 
Días del pasado tan llenos de melancolía;
días del hoy, tan plagados de añoranza de ese ayer...
extraño ese pasado... 
esos días tan llenos de muertes y resurrecciones;
de silencios y risas reinventadas;
esos días donde éramos felices y simplemente... 
no lo sabíamos...

Vicky Arizpe B. ©  Sayuri73 Emoticono heart


viernes, 24 de abril de 2015

Ironía



Que bueno que has marchado... 
pues en verdad odiaba tu risa sonora
que rompía mis silencios 
y que agitaba hasta el viento. 
Es genial que te hayas ido... 
pues me cansaba tu sonrisa traviesa 
y detestaba el hoyuelo que aparecía
en tu mejilla izquierda 
cuando me sonreías. 
Es bueno... realmente grato
que no estés conmigo... 
así, tus brazos no me abrigan de noche
en este sofocante verano
Es perfecto que ya no deambules en mis sueños
que ya no retumbe tu voz en la habitación
que no me persiga tu mirada
que no tenga tu aroma en mi almohada....
En realidad no te extraño
pues siempre odie tu rara forma 
de callar un te quiero.
Vicky Arizpe B. © Sayuri 

viernes, 6 de febrero de 2015

Sabor de adiós.


No dijo nada... 
no fue necesario.
Sus manos huían del contacto de las mías... 
su mirada se volvió distante:
en sus pupilas ya no se reflejaba mi imagen. 
No dijo nada...
el silencio se encargo de enviarme el mensaje
que sus labios no se atrevieron a pronunciar
No dijo adiós,
no hubo lágrimas
ni abrazos fríos
pero su beso... 
sus labios...
tenían el amargo sabor de la despedida.

©Vicky Arizpe B. (Sayuri)

miércoles, 15 de octubre de 2014

Anticipando caricias.


Basta una sola mirada tuya ...
 reflejándose en mis ojos
para que mi cuerpo sienta esa descarga eléctrica
que produces con tu magia...
Basta sentir tu aliento cerca y tus susurros...
dulces acordes en mi oído;
para que mi piel se agite... 
anticipando tus caricias.
Y te acercas sonriendo, 
con esa mirada de niño travieso
diciendo mi nombre,
 diciendo "te quiero"
y mi boca busca tus labios, 
desesperada por comerte a besos
tus dedos agitados empiezan a explorar
y a conquistar nuevamente...
 el terreno ya ganado de mi cuerpo.
Las ropas se desvanecen entre caricias sutiles
y tu piel se vuelve una extensión mía....
hudiéndote en mi ... llenándome por dentro
cuerpos danzando cadenciosamente
 al mismo ritmo
acompasados, 
siguiendo la armonía de ligeros quejidos
masas de carne entrelazadas colmándose de caricias
incendiando los sentidos...
llegando al cielo
y después a la calma..
 recuperando el aliento
envueltos en tu aroma marino 
y mi perfume de mandarinas....
y nuevamente basta tu mirada y verme reflejada en ella
para sonreír, para decir te quiero mil veces
y dormir a tu cuerpo abrazada.

©Vicky Arizpe B. (sayuri) 

martes, 14 de octubre de 2014

Ensoñaciones


Anoche, 
mientras Morfeo le coqueteaba a mis párpados;
un viento entró por mi ventana susurrándome tu nombre...
en él sentí tu aliento,
 y el suave roce de tus labios en mi oreja
 tus manos de aire se metieron entre mis sábanas.
Cerré los ojos y fingí dormir...
para en esa ensoñación probar el deleite
de tus amores clandestinos
para sentir el delirio de tu lengua
 deslizándose por mi cuello
y de tus dedos expertos,
recorriendo con maestría todo mi cuerpo
penetrando uno a uno
el umbral de los misterios...
y tu piel de fantasma, 
tu piel hecha de deseos
me cubrió por completo 
Y así, nuevamente....
entre ensoñaciones,
con esta locura en el cuerpo
mientras el anhelo de ti marcaba mis carnes
y fecun
daba mis sueños de suspiros;
tu recuerdo se hizo presente, 
mi piel recibió tu tormenta
y mis huellas dactilares
se bautizaron en tu nombre...

©Vicky Arizpe B. (Sayuri) 

Tal cual



Y héme aquí...
totalmente transparente,
desnudando el alma;

mostrándome tal cual soy,
para que veas dentro de mi 
y descubras que no miento
al decirte que te quiero. 
Estoy aquí, como nunca en mi vida:
vulnerable y entregada;
temblando ante las dudas 
de lo que tú puedes sentir... 
pero aventurándome a ganar o perder, 
sin calcular 
sin medir...
apostando el todo. 
Aquí me encuentro, 
corriendo el riesgo
de amarte con todo el ser... 
de venerarte en la piel
y de llevarte en el alma;
de que te conviertas en tinta indeleble
en tatuaje en el miocardio...
esperando de tus labios decir que sientes lo mismo
pero también expuesta a tu rechazo
y que te conviertas solo en un sueño
o te pierdas en el olvido....

© Vicky Arizpe B. (Sayuri) 

viernes, 10 de octubre de 2014

Presencia en ausencia.



Desde que tu estas aquí.... 
instalado en este terco corazón; 
el eco de mis silencios se rompe con tu nombre, 
los gritos de mis demonios 
se acallan, arrullados por tu voz; 
el aire se impregna de tu aroma
y acaricio con la punta de mis dedos
la piel intangible de mis anhelos...
Desde que estas aquí,
conmigo, en la ausencia...
cierro los ojos y el viento se llena de tu calidez,
Y así...esperando tu presencia
me incendio con tu imagen...
con recuerdos palpitantes en la mente
con marcas llevadas en la piel...
y en mis labios húmedos... que se inundan de deseo
que se llenan de tu sabor a sal
se dibuja un beso que espera...
impaciente la fecha de entrega. 

© Vicky Arizpe B. (Sayuri) 

martes, 2 de septiembre de 2014

Tiempo justo


Tanto tiempo...
de escribir cartas sin algún destino, 
tiempo inútil de lanzar al viento los suspiros
llenando de deseo y nonatos besos
mis trillados versos...
Tanto tiempo, tiempo muerto;
de plegarias y rezos
de añoranzas idiotas
de nostalgias utópicas
de llenar de fantasmas
mis noches de insomnio.
Tanto tiempo...
tiempo irreal
de crearte de la nada
de esperar sin esperanza
de buscarte en cada cara...
Mucho tiempo...
tiempo sin segunderos
midiéndose en soledades
pesándose en ansiedades.
Tiempo sabio
que no apresuró encuentros;
tiempo justo
que no postergó lo nuestro,
ni antes, ni después.
Atemporalidad o coincidencia...
que te trajo en un segundo...
que recogió los versos,
las cartas, los sueños;
los suspiros y los besos
y los bautizó en tu nombre. 

© Vicky Arizpe B. (Sayuri) 

martes, 24 de junio de 2014

Sobre aviso...



Le conté sin pudor mi pasado... 
lo bombardee con mi tonto anecdotario 
de fallas y pequeños logros...
Le hablé de mi presente, 
de la monotonía de mis días 
y de mis utopías a futuro. 
Le confesé mis anhelos,
le conté de mis dulces sueños
y de mis terribles pesadillas...
Le relaté despacio cada uno de mis temores...
le enseñé mis cicatrices
le expuse mis añejos dolores;
le revelé, entre susurros, todos mis miedos.
Lo aturdí con sonoras risas,
lo asfixié con mi verborrea,
lo inquieté con prolongados silencios
y lo sorprendí con espontáneo llanto...
Le enseñé todos mis puntos débiles,
le mostré mil y un defectos
y le presenté uno a uno mis demonios...
Le dí un paseo por el mar de mis dudas,
por el monzón de mi melancolía
y por el desierto de mi propio infierno;
y aún así....
Él... eligió quedarse. 

© Vicky Arizpe B. (Sayuri) 

lunes, 16 de junio de 2014

Fallida historia de amor en tres actos.



Acto I
Se habían visto mas dentro que sus pupilas y se habían reconocido, se habían aspirado los aromas, palpado las formas, lamido una a una todas sus heridas; se habían hablado hasta quedarse sin voz; se habían escuchado hasta aislarse del ruido. Se habían entregado tantas veces, fundiendo la piel y el alma... que se llevaban palpitantes en las yemas de los dedos, con los recuerdos dormitando entre las risas y despertando con las lágrimas. Se habían venerado sin tregua. Se habían amado sin sensatez y sin cordura. Así... en pasado. 

Acto II 
Se les congelaron las miradas, se levantaron mil murallas y se sembraron distancias de las que se cosecho apatía. Se dejaron de escuchar, anegando sus voces en el ruido de palabras disfrazadas de reproches. Se ahogaron sus frases , se terminaron sus argumentos... y después... el silencio.
El silencio del tic-tac del reloj, el silencio cortante de las hojas del almanaque al caer, el silencio hiriente de la prisa de los meses, el silencio del correr del tiempo... el terrible silencio del avance del olvido. 

Acto III
Se han sorprendido entre la gente, nuevamente. Sus miradas se cruzaron pero no vieron mas que sombras. Se han observado arrugados como papeles desechados, rotos como copas de una mala borrachera. Rotos, tan rotos, que han sabido que no hay forma de repararse, que no hay forma de reunir los pedazos. Se han advertido rotos y carentes de sueños, rendidos de luchas inútiles y de largas ausencias. Se han sonreído... con esa mueca de tristeza doblegada, de bienestar fingido. Se han tendido la mano con ese roce mínimo que ha generado la chispa de la nostalgia. Nuevamente han sonreído y continuado su marcha... uno, al norte de su orgullo...
otro, al sur de la indiferencia. 

Vicky Arizpe B. (Sayuri) 
 ©